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Restauration

La reconstrucción de las partes que faltaban y de las ruinadas y la revisión de todo el aparato permitieron que este joya de física aplicada a la hidráulica y a la mecánica volviera a marcar el tiempo. Las dificultades técnicas fueron incontables porque no obstante recercas exhaustivas, no se habían encontrado documentos técnicos con los que enterarse del proyecto original; además las diversas intervenciónes hechas en el pasado, con las varias tentativas para hacerlo “andar”, habían demudado las posibilidades de funcionamiento. Fue entonces necesario un re-proyecto, intentando imaginar y respetar la idea original de Padre Embriaco. Después se ha procedido con la reconstrucción de las partes siguientes:

los trenos que faltaban;

el disparador que tenía desgastes en los planos inclinados de empuje;

la cubeta oscilante no abastecía una cantidad bastante de agua porque era demasiado pesada;

embudos y tubos de transvase al balancín que no tenían capacidad suficiente;

los balancínes de transmisión de fuerza, que no eran funcionaes al empuje;

el balancín cuyo baricentro había sido modificado;

los cuatro grupos mecánicos desgastados y deformados por las agujas demasiado pesadas;

las nuevas agujas de cobre, más ligeras de las originales de hierro.

Por fin se ha hecho la restauración estética, con la niqueladura del mecanismo como era al principio.

Por esas operaciones han sido interesado las varias secciónes de la Escuela de Formación Profesional del Centro ELIS con la asistencia del dibujo técnico para preparar la documentación y la descripción funcional por entregar al Ayuntamiento de Roma. El equipo técnico quería seguir con la reconstrucción de todo el aparato de sonería, desaparecido desde la Segunda Guerra Mundial.

Las palabras de Pierluigi Bartolomei, director de la Escuela ELIS:

“Hace dos años pensamos hacer algo provechoso para la ciudad de Roma […] La idea de encargarnos el hidrocronómetro del Paseo del Pincio por el Ayuntamiento de Roma, era útil para proponer a los alumnos una hazaña que los cualificara, aunque jóvenes, como ciudadanos actívos. […] un proyecto real que con el tempo ha adquirido trascendencia didáctica y ha sido incluyda en la programación de la Escuela con técnicas de aprendimiento diferentes. El profesor que explica en clase el mecanismo, lo colega a la teoría de los números, utilizando contenidos científicos, después la inspección al Pincio para poner en práctica lo estudiado antes. Por fin un día el reloj de Padre Embriaco llega a la escuela, lo examinan y empieza de manera oficial la fase de recuperación. Diagnosis, terapia y curas diarias, estos son los ingredientes del éxito, junto a mucha pasión y gana de levantar la liebre.”.